El mayor problema es el riesgo de acceso fraudulento a la prestación.
En el camino que va de la servidumbre al desempeño de un trabajo como otro cualquiera, con garantías y derechos sociales, los empleados del hogar en España se encuentran ya casi en la última fase. Casi, porque la mejora de sus condiciones laborales incluida en la reforma de las pensiones mantiene una singularidad para este colectivo: no pueden cobrar prestaciones por desempleo. Esto, sin embargo, podría cambiar a partir de 2013, ya que durante el próximo año una comisión de expertos estudiará una fórmula para incluir este derecho en la normativa del sector, según dijo ayer el ministro de Trabajo, Valeriano Gómez.
Acompañado por los líderes de UGT, Cándido Méndez, y Comisiones Obreras, Ignacio Fernández Toxo, el ministro aseguró que confía en que sea posible encontrar la forma de instaurar ese elemento de protección social. Para Gómez el principal problema radica en que es difícil establecer mecanismos de inspección y control en los hogares -como se hace en las empresas- para evitar el cobro fraudulento de la prestación, si bien afirmó que en absoluto es "una tarea imposible". Cándido Méndez coincidió en señalar esa dificultad, a la que añadió, no obstante, lo que a su juicio ha sido también causa de que no esté en la recién aprobada normativa: las dificultades económicas.
Méndez dijo que los sindicatos intentarán "sin pausa y con cierta prisa que se defina el sistema a lo largo de 2012", ya que para ellos "sigue siendo un aspecto fundamental".
Ministro y líderes sindicales hablaron de estas cuestiones durante la presentación de la nueva regulación laboral para empleados del hogar, que entrará en vigor el 1 de enero de 2012, a diferencia de la mayoría de los aspectos que modifica la reforma del sistema de la Seguridad Social, que se aplicarán a partir de 2013. Los tres coincidieron en referirse a este cambio normativo como un paso "histórico" en los derechos de los empleados del hogar. La principal novedad del reglamento -introducido como una enmienda en la reforma de las pensiones- es la inclusión de estos trabajadores en el régimen general de la Seguridad Social, de forma que sus empleadores deberán cotizar por ellos desde la primera hora de servicio. Actualmente solo cotizan a partir de 20 horas de trabajo semanales, y si el empleado hace al menos 72 horas mensuales para más de un hogar ha de pagarse él mismo las cuotas (146 euros al mes).
La reforma establece 15 tramos de cotización, que van desde los 19,84 euros mensuales por 20 horas de trabajo, hasta 164,6 euros por 40 horas. Pero además de esta protección para sus pensiones futuras, la normativa acaba también con muchas prácticas más propias de épocas pasadas, como que se pudieran formalizar los contratos de forma verbal o que hasta el 45% del salario pudiera pagarse en especies (alojamiento y comida, principalmente).
Toxo recordó que se aspira también a incrementar los ingresos de la Seguridad Social. Actualmente se estima que hay 700.000 empleados del hogar, de los que solo unos 300.000 cotizan acogiéndose al régimen especial, según la Encuesta de Población Activa (EPA). El 94% son mujeres; el 60%, inmigrantes.
miércoles, 27 de julio de 2011
miércoles, 20 de julio de 2011
Los españoles son los europeos que más pagan por usar una cuenta bancaria
Los españoles son los ciudadanos de la UE que más pagan por el uso normal de una cuenta bancaria, una media de 178 euros al año, frente a los 27 euros que pagan los consumidores búlgaros, según ha dicho este lunes la Comisión Europea.
Bruselas sopesa obligar por ley a las entidades financieras a informar de forma transparente a sus clientes sobre las comisiones que cobran tras fracasar la autorregulación del sector. "Sabemos que hay diferencias ligadas al poder adquisitivo pero eso no lo explica todo, ni lo justifica todo", ha dicho el comisario de Servicios Financieros, Michel Barnier, en rueda de prensa.
"Existen problemas de terminología. Los mismos tipos de gastos no se designan de la misma manera dentro de un mismo país, finalmente los consumidores no saben lo que pagan ni por qué. No pueden comparar las diferentes ofertas en el mercado ni sacar las ventajas normales de una competencia sana", ha denunciado.
Dos meses para cambiar
El Ejecutivo comunitario ya pidió a los bancos hace un año que desarrollaran en cooperación con las asociaciones de consumidores un código de conducta para dar información "estandarizada" y "comprensible" a los clientes sobre comisiones. Pero "la respuesta del sector bancario no está a la altura". "Estoy decepcionado", ha indicado Barnier.
El sector financiero dispone de un plazo de dos meses, hasta mediados de septiembre, para mejorar su oferta antes de que la UE tome medidas. "Si esta propuesta no está a la altura, actuaremos por la vía legislativa para obligar al sector bancario a esta transparencia sobre las comisiones", ha amenazado el comisario de Servicios Financieros.
Acceso a una cuenta
La Comisión ha pedido además este lunes a los Estados miembros que tomen las medidas necesarias para garantizar que los bancos ofrezcan a todos los ciudadanos una cuenta bancaria básica "a precios asequibles" con independencia de su país de residencia o su situación financiera. Bruselas volverá a evaluar la situación en un año y, si no ve progresos, legislará sobre la materia.
En la actualidad, 30 millones de consumidores de la UE mayores de 18 años no tiene cuenta en un banco. De ellos, se calcula que entre 6 y 7 millones se encuentran en tal situación porque la institución financiera a la que se han dirigido ha rechazado su solicitud.
Bruselas sopesa obligar por ley a las entidades financieras a informar de forma transparente a sus clientes sobre las comisiones que cobran tras fracasar la autorregulación del sector. "Sabemos que hay diferencias ligadas al poder adquisitivo pero eso no lo explica todo, ni lo justifica todo", ha dicho el comisario de Servicios Financieros, Michel Barnier, en rueda de prensa.
"Existen problemas de terminología. Los mismos tipos de gastos no se designan de la misma manera dentro de un mismo país, finalmente los consumidores no saben lo que pagan ni por qué. No pueden comparar las diferentes ofertas en el mercado ni sacar las ventajas normales de una competencia sana", ha denunciado.
Dos meses para cambiar
El Ejecutivo comunitario ya pidió a los bancos hace un año que desarrollaran en cooperación con las asociaciones de consumidores un código de conducta para dar información "estandarizada" y "comprensible" a los clientes sobre comisiones. Pero "la respuesta del sector bancario no está a la altura". "Estoy decepcionado", ha indicado Barnier.
El sector financiero dispone de un plazo de dos meses, hasta mediados de septiembre, para mejorar su oferta antes de que la UE tome medidas. "Si esta propuesta no está a la altura, actuaremos por la vía legislativa para obligar al sector bancario a esta transparencia sobre las comisiones", ha amenazado el comisario de Servicios Financieros.
Acceso a una cuenta
La Comisión ha pedido además este lunes a los Estados miembros que tomen las medidas necesarias para garantizar que los bancos ofrezcan a todos los ciudadanos una cuenta bancaria básica "a precios asequibles" con independencia de su país de residencia o su situación financiera. Bruselas volverá a evaluar la situación en un año y, si no ve progresos, legislará sobre la materia.
En la actualidad, 30 millones de consumidores de la UE mayores de 18 años no tiene cuenta en un banco. De ellos, se calcula que entre 6 y 7 millones se encuentran en tal situación porque la institución financiera a la que se han dirigido ha rechazado su solicitud.
lunes, 18 de julio de 2011
Casi un tercio de los bancos suspenderían las pruebas sin el capital público recibido
Irlanda, Reino Unido y Alemania han realizado las mayores aportaciones - Las inyecciones de capital en las entidades examinadas suman 171.295 millones.
El apoyo de los Estados a la banca europea ha sido decisivo para superar la crisis financiera. Los datos aportados por la Autoridad Bancaria Europea (EBA, por sus siglas en inglés) en las pruebas de resistencia a la banca muestran que casi un tercio de las entidades habrían suspendido el examen de no contar con el capital público aportado mediante acciones y otros instrumentos, como las participaciones preferentes españolas. El apoyo recibido, comprometido o garantizado por los Estados para las 90 entidades analizadas suma 171.295 millones de euros, y la cifra sería superior si se hubieran examinado más entidades en otros países.
Reino Unido, Irlanda y Alemania son los países que han tenido que hacer frente a una situación más calamitosa en sus sistemas financieros y son los que más dinero público han inyectado y comprometido.
España es el cuarto país que más dinero ha facilitado a las entidades examinadas, pero con la diferencia de que España ha presentado a las pruebas a todo su sector financiero. Si lo que se compara es la cantidad de capital público recibido con el total de capital de las entidades, el apoyo estatal es en el caso español del 10%, por debajo no solo de los tres países citados sino también de Austria, Grecia o Dinamarca. Y, además, la cifra de 22.848 millones que computa la EBA aún puede reducirse con las aportaciones de capital privado, empezando por las previstas en la salida a Bolsa de Bankia y Banca Cívica.
El Royal Bank of Scotland (con 52.609 millones), Lloyds (23.165 millones) y el Allied Irish Banks (20.759 millones) lideran la clasificación de ayudas. Lo curioso del tema es que pese a las enormes cantidades de dinero que ha inyectado el Estado en las dos entidades británicas, no ha puesto gestores estatales y controla su inversión a través de los puestos que ocupa en el consejo de administración.
Sin las ayudas públicas, el número de suspensos se triplicaría con creces, hasta 26, incluyendo las dos entidades españolas que han suspendido sin haber recibido ayuda pública: Banco Pastor y Caja3 (Caja Inmaculada de Aragón, Caja Círculo Católico de Burgos y Caja Badajoz). La historia de esta entidad recuerda a la de Banca Cívica, que no pidió ayudas públicas en el primer Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) y después suspendió las pruebas europeas de hace año. Al poco tiempo, acabó buscando otro socio, Cajasol, y todos juntos pidieron 977 millones de ayudas al Estado. En el mercado no se descarta que Caja3 siga este camino.
Esta entidad es la tercera más pequeña del sistema por cuota de mercado (un 0,8%) sin contar con Caixa Ontinyent y Pollensa, que son entidades locales. Para cualquier propuesta de matrimonio tiene a su favor que Caja3 cuenta con una buena partida de provisiones anticíclicas, 362 millones, pero aportan poco negocio a una fusión en proporción al complejo proceso que supone unirse a una entidad que, en realidad, son tres.
La situación del Pastor tiene paralelismos: su cuota de mercado es del 1,2% y el suspenso en las pruebas europeas (que se mitigaría por las provisiones anticíclicas y las acciones convertibles) puede afectarle en el mercado. En las semanas anteriores a la prueba, la entidad gallega ha estado realizando agresivas campañas de captación de pasivo, quizá en previsión de los vencimientos futuros, que parece complicados para todo el sector.
José María Arias, presidente del Banco Pastor, ha atribuido el suspenso en los exámenes a "un puro tecnicismo" y le ha restado importancia. Ha destacado que a las entidades "se le restan" las obligaciones convertibles en acciones "que ya figuran" en los balances. "Es desconocer una realidad", dijo. Quizá porque su rival gallego, Novacaixagalicia ha superado el examen, Arias también ha destacado lo desequilibrado de la prueba porque mientras que las cajas de ahorros "les computa" el FROB, la banca "no ha registrado ningún tipo de ayuda pública".
El Pastor es ya un clásico entre los rumores sobre posibles ventas o fusiones, aunque la participación clave de la Fundación Barrie de la Maza exige un consenso para cualquier operación. El precio siempre ha sido un obstáculo. Entre los pretendientes se ha citado al Sabadell y al Popular, pero ahora podría haber cajas-bancos interesados.
Pero quizá alguna de las conclusiones más relevantes de los exámenes es que habría nueve entidades (entre ellas las españolas CAM, Novacaixagalicia, unnim y CatalunyaCaixa) que sin el apoyo público prácticamente quebrarían en un escenario tan negativo como el diseñado para las pruebas, pues consumirían todo su capital privado. De este grupo destaca la alicantina Caja Mediterráneo, cuya situación patrimonial exigirá una fortísima inyección de capital público. No hay que olvidar que en el escenario más benigno, que es el que que prevé la Comisión Europea (sin las anticíclicas ni convertibles), la CAM perdería 443 millones este año.
Los bancos irlandeses y griegos son los que tendrían un mayor agujero relativo y el Royal Bank of Scotland el mayor desfase en términos absolutos con un patrimonio negativo de 9.500 millones. Para 2011 y 2012, las pruebas de la EBA auguran pérdidas de 2.338 millones y 895 millones respectivamente, en el escenario mejor. Esto le coloca como la segunda peor entidad examinada, después del Allied Irish Banks, cuyo agujero entre este año y el que viene podría alcanzar los 5.669 millones. No parece que la crisis bancaria vaya a abandonar pronto las islas británicas.
El apoyo de los Estados a la banca europea ha sido decisivo para superar la crisis financiera. Los datos aportados por la Autoridad Bancaria Europea (EBA, por sus siglas en inglés) en las pruebas de resistencia a la banca muestran que casi un tercio de las entidades habrían suspendido el examen de no contar con el capital público aportado mediante acciones y otros instrumentos, como las participaciones preferentes españolas. El apoyo recibido, comprometido o garantizado por los Estados para las 90 entidades analizadas suma 171.295 millones de euros, y la cifra sería superior si se hubieran examinado más entidades en otros países.
Reino Unido, Irlanda y Alemania son los países que han tenido que hacer frente a una situación más calamitosa en sus sistemas financieros y son los que más dinero público han inyectado y comprometido.
España es el cuarto país que más dinero ha facilitado a las entidades examinadas, pero con la diferencia de que España ha presentado a las pruebas a todo su sector financiero. Si lo que se compara es la cantidad de capital público recibido con el total de capital de las entidades, el apoyo estatal es en el caso español del 10%, por debajo no solo de los tres países citados sino también de Austria, Grecia o Dinamarca. Y, además, la cifra de 22.848 millones que computa la EBA aún puede reducirse con las aportaciones de capital privado, empezando por las previstas en la salida a Bolsa de Bankia y Banca Cívica.
El Royal Bank of Scotland (con 52.609 millones), Lloyds (23.165 millones) y el Allied Irish Banks (20.759 millones) lideran la clasificación de ayudas. Lo curioso del tema es que pese a las enormes cantidades de dinero que ha inyectado el Estado en las dos entidades británicas, no ha puesto gestores estatales y controla su inversión a través de los puestos que ocupa en el consejo de administración.
Sin las ayudas públicas, el número de suspensos se triplicaría con creces, hasta 26, incluyendo las dos entidades españolas que han suspendido sin haber recibido ayuda pública: Banco Pastor y Caja3 (Caja Inmaculada de Aragón, Caja Círculo Católico de Burgos y Caja Badajoz). La historia de esta entidad recuerda a la de Banca Cívica, que no pidió ayudas públicas en el primer Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) y después suspendió las pruebas europeas de hace año. Al poco tiempo, acabó buscando otro socio, Cajasol, y todos juntos pidieron 977 millones de ayudas al Estado. En el mercado no se descarta que Caja3 siga este camino.
Esta entidad es la tercera más pequeña del sistema por cuota de mercado (un 0,8%) sin contar con Caixa Ontinyent y Pollensa, que son entidades locales. Para cualquier propuesta de matrimonio tiene a su favor que Caja3 cuenta con una buena partida de provisiones anticíclicas, 362 millones, pero aportan poco negocio a una fusión en proporción al complejo proceso que supone unirse a una entidad que, en realidad, son tres.
La situación del Pastor tiene paralelismos: su cuota de mercado es del 1,2% y el suspenso en las pruebas europeas (que se mitigaría por las provisiones anticíclicas y las acciones convertibles) puede afectarle en el mercado. En las semanas anteriores a la prueba, la entidad gallega ha estado realizando agresivas campañas de captación de pasivo, quizá en previsión de los vencimientos futuros, que parece complicados para todo el sector.
José María Arias, presidente del Banco Pastor, ha atribuido el suspenso en los exámenes a "un puro tecnicismo" y le ha restado importancia. Ha destacado que a las entidades "se le restan" las obligaciones convertibles en acciones "que ya figuran" en los balances. "Es desconocer una realidad", dijo. Quizá porque su rival gallego, Novacaixagalicia ha superado el examen, Arias también ha destacado lo desequilibrado de la prueba porque mientras que las cajas de ahorros "les computa" el FROB, la banca "no ha registrado ningún tipo de ayuda pública".
El Pastor es ya un clásico entre los rumores sobre posibles ventas o fusiones, aunque la participación clave de la Fundación Barrie de la Maza exige un consenso para cualquier operación. El precio siempre ha sido un obstáculo. Entre los pretendientes se ha citado al Sabadell y al Popular, pero ahora podría haber cajas-bancos interesados.
Pero quizá alguna de las conclusiones más relevantes de los exámenes es que habría nueve entidades (entre ellas las españolas CAM, Novacaixagalicia, unnim y CatalunyaCaixa) que sin el apoyo público prácticamente quebrarían en un escenario tan negativo como el diseñado para las pruebas, pues consumirían todo su capital privado. De este grupo destaca la alicantina Caja Mediterráneo, cuya situación patrimonial exigirá una fortísima inyección de capital público. No hay que olvidar que en el escenario más benigno, que es el que que prevé la Comisión Europea (sin las anticíclicas ni convertibles), la CAM perdería 443 millones este año.
Los bancos irlandeses y griegos son los que tendrían un mayor agujero relativo y el Royal Bank of Scotland el mayor desfase en términos absolutos con un patrimonio negativo de 9.500 millones. Para 2011 y 2012, las pruebas de la EBA auguran pérdidas de 2.338 millones y 895 millones respectivamente, en el escenario mejor. Esto le coloca como la segunda peor entidad examinada, después del Allied Irish Banks, cuyo agujero entre este año y el que viene podría alcanzar los 5.669 millones. No parece que la crisis bancaria vaya a abandonar pronto las islas británicas.
jueves, 14 de julio de 2011
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