sábado, 19 de noviembre de 2011

Un crédito ENISA y los asesores externos

En España hay una empresa pública dependiente del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio que se llama Empresa Nacional de Innovación Sociedad Anónima o lo que se conoce más por ENISA. Tiene varias labores pero de la que voy a hablar hoy es de las ayudas que prestan a emprendedores con instrumentos como los “préstamos participativos” que, tal y como reza su web, ayudan a ofrecer una alternativa de financiación a la PYME.

En lo que el mundo de Internet se refiere aportan dos líneas de ayudas:

  1. La mencionada línea de financiación (es un préstamo participativo no convertible) que se enmarca dentro de lo que llaman “Empresas Innovadoras
  2. Un crédito para empresas de reciente constitución de un máximo de cincuenta mil euros.

Hoy no voy a hablar ni de si tiene sentido o no, para mi lo tiene en el caso del préstamo participativo, que el Estado aporte ayudas de este estilo. Tampoco voy a hablar de las características de los mencionados créditos, para eso nada mejor que acudir a su página web.

Hoy quiero hablar de las maneras de conseguir un crédito ENISA, de las que yo conozco, y de la labor que empresas de asesoría externa desarrollan en torno a estos créditos.

Y es que hace un tiempo coincidí en una mesa redonda con un empleado de ENISA y le dije: – Os vamos a pedir dinero dentro de poco – Después de las pertinentes bromas de si se iba a acabar el dinero y que me diera prisa le dije que estábamos ampliando capital y que lo iba a pedir a través de una empresa de asesoramiento externo que nos iba a ayudar con el papeleo. Se quedó un poco parado y tras decirme que respetaba mucho el trabajo de esas empresas me recomendó que me ahorrara el dinero y que lo hiciera con ellos directamente, que te asesoraban y que no había más problema.

El caso es que como veis hay dos alternativas para pedir un crédito ENISA:

  1. La que te curras tu, la que no te cuesta nada más que trabajo: ir a la página web de ENISA, rellenar el formulario y que te contacten y te vayan pidiendo documentación. El proceso es muy fácil. Toda la documentación que te piden es la económica que ya tienes o vas a tener si la empresa es nueva (balances, cuentas de pérdidas y ganancias, modelos que ya has presentado a Hacienda o vas a presentar como el del IVA o del IRPF, etc.) y por otro lado un plan de negocio que en principio ya tienes hecho y que si no lo tienes es muy fácil (en este link te adjunto el modelo que te mandan) Como ves al fin y al cabo es contar quién eres, tu historia, qué vas a hacer, tu modelo de negocio, vaya, tu proyecto emprendedor. Digo que tienes hecho el plan de negocio porque el préstamo participativo es para empresas que están ampliando capital y lo normal es que haya documentos que hayas contado a tus socios que te acompañan con sus recursos económicos. Una alternativa si a pesar de todo piensas que necesitas ayuda es entidades como la Escuela de Organización Industrial (EOI) o las Asociaciones de Jóvenes Empresarios que te ayudan tutorizándote o con el proceso en la consecución de los dos créditos y que en principio no te cobran nunca nada.
  2. La otra vía es que te haga el papeleo una empresa externa. En el caso de los préstamos participativos te cobran unos tres mil euros fijos y porcentajes variables del total del importe concedido. Cuando conoces a estas empresas te trasladan su alto nivel de consecución de resultados y te quedas con la idea que quizá es por su labor. Para mi solo dan dos valores añadidos: ahorrarte tiempo y saber decirte si tu plan de negocio se va a aprobar, presentando lo que creen que se va a aprobar y no haciéndolo con aquellos que no tienen ninguna posibilidad

http://inakiarrola.com/2011/11/17/un-credito-enisa-y-los-asesores-externos/

domingo, 13 de noviembre de 2011

No a la UE a tres velocidades

La verdad es que había hecho el firme propósito de no volver a escribir sobre los problemas de la Unión Europea en unas cuantas semanas. Incluso, me lo había recomendado alguno de los expertos que opinan en economismo. El tema europeo puede llegar a ser cansino. Pero es que, prácticamente cada semana, los políticos del Viejo Continente nos sorprenden con una ocurrencia, mientras todos acudimos a un espectáculo de decadencia y desunión que sitúa el proyecto europeo al borde del abismo.

La semana que hoy se cierra ha estado marcada por las alarmas que han vuelto a saltar en Grecia e Italia, por sus respectivas mascaradas políticas, que han dado carnaza a los especuladores y han estado a punto, una vez más, de romper la Europa del euro en mil pedazos. Y, en medio de la tormenta, ha surgido a modo de globo sonda la última idea del eje franco-alemán (Merkozy-Sarkel): el lanzamiento de un núcleo duro europeo en el que estén solamente los países capaces de mantener la disciplina fiscal.

El proyecto supondría avanzar hacia una Europa a tres velocidades. En la primera estarían los seis alumnos aventajados del actual Eurogrupo (Alemania, Francia, Bélgica, Países Bajos, Luxemburgo y Austria). A continuación se formaría un segundo grupo con los 11 países del euro considerados de segunda división (Chipre, Estonia, Grecia, Irlanda, Italia, Malta, Portugal, Eslovaquia, Eslovenia, Finlandia y España, aunque hay quien incluye a estos dos últimos en el primer pelotón). Y, por último, quedaría el grupo de los 10 Estados de la Unión Europea que no forman parte de la moneda única europea (Reino Unido, Dinamarca y Suecia, porque no han querido, y Bulgaria, República Checa, Hungría, Letonia, Lituania, Polonia y Rumanía, porque no les ha dado tiempo a examinarse).

Tres velocidades distintas y una sola Europa verdadera. Un auténtico disparate que llevaría a la desaparición definitiva del proyecto europeo nacido hace justamente 60 años. Tanto es así, que un portavoz del Gobierno alemán se ha apresurado a desmentirlo "categóricamente" al verlo escrito en los periódicos de todo el continente. Aunque casi siempre las noticias desmentidas se acaban confirmando, con matices, al cabo del tiempo.

En este caso, la filtración ha surgido horas antes de que la Comisión Europea confirmara que hay serias posibilidades de que la mayoría de los países de la UE vuelvan a entrar en recesión en 2012.

Además, el martes por la noche (un día antes de la filtración), el presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, había dicho durante un encuentro en Estrasburgo con estudiantes que "habrá claramente dos velocidades europeas, una de mayor integración en la zona euro y otra más confederal a nivel de la UE". Y añadió sin recato que "quiero que Francia se aproxime a Alemania y no se conforme con liderar simplemente a los países del sur".

En la misma línea, el ministro de Exteriores de Alemania, el liberal Guido Westerwelle, llegó a ir un poco más lejos al hablar de una "cooperación diferenciada en la que todos los países estarían invitados a participar, pero habría posibilidad de diferenciar". Esa era su aportación a la idea de la canciller, Angela Merkel, que dijo el mismo martes: "Ha llegado el momento de dar un paso adelante hacia una nueva Europa". Aunque el jueves, tras la polvareda de noticias, afirmó que "Alemania solo tiene un objetivo: estabilizar la eurozona tal y como es ahora".

Al margen de afirmaciones, filtraciones y desmentidos, está claro que el eje franco-alemán y sus vecinos más próximos están más que hartos de tirar de un carro abarrotado de gente que, además, no cumple con las mínimas normas del club al que pertenece. El espectáculo político en Grecia e Italia de los últimos días ha colmado la paciencia de Berlín y París.

Además, la situación se ha agravado con una nueva y fortísima inestabilidad en los mercados europeos, que ha llevado al Gobierno italiano a tener que pagar cerca de un 7% por su nueva emisión de bonos, superando las líneas rojas para un posible rescate. No hay que olvidar que la deuda pública italiana supera los 1,9 billones de euros, un cuarto del total de la deuda soberana de la zona euro y un 120% del PIB de Italia. Y, por supuesto, los bancos alemanes y franceses están en los primeros puestos de la lista de acreedores.

La respuesta ante el presunto proyecto de Europa a tres velocidades no se ha hecho esperar. El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durão Barroso, advertía el miércoles en Berlín de que "una Unión dividida no funcionará", y añadía que "las instalaciones supranacionales son las que mejor garantizan el respeto a los principios y las normas de la Unión".

El presidente del Consejo Europeo, Herman van Rompuy, se alineaba con Barroso al defender como objetivo prioritario "la unión de la eurozona, con todos los 17 miembros a bordo". Y un portavoz del Gobierno español insistía en que "España es partidaria de avanzar tan rápido y tan lejos como se pueda en la integración europea, pero con la condición de que no se deje a nadie atrás".

Esa es la clave del problema: la ambición del proyecto y las distintas velocidades posibles. Los países más aventajados de la Europa del euro querrían dar por concluida la crisis cuanto antes para evitar la temible segunda recesión, y presionan a los periféricos para que ejecuten los ajustes fiscales exigidos con rapidez y eficacia. Por su parte, los Estados más castigados por la crisis tienen serios problemas para llevar a cabo sus compromisos de estabilidad fiscal sin que ello suponga varios años más de recesión económica.

Sea como fuere, no tiene sentido plantear en estos momentos una nueva Unión Europea sobre la base de un núcleo duro de elegidos y varios pelotones de países que avanzarían a distintas velocidades. Sería el fin del proyecto europeo, nacido en 1952 con seis países: Bélgica, Francia, Alemania, Italia, Luxemburgo y Países Bajos. Curiosamente, cinco de ellos quieren volver a los orígenes de un club que consideran demasiado multitudinario, y el sexto, Italia, puede ser el detonante de la explosión europea.

http://www.elpais.com/articulo/economia/global/UE/velocidades/elpepueconeg/20111113elpnegeco_4/Tes

sábado, 5 de noviembre de 2011

Inveralfa lanza “El libro que te hubiera gustado leer sobre Bolsa y mercados financieros”

Tras este título tan gráfico y explicativo, se esconde un libro que pretende acercar al gran público el enrevesado mundo de las finanzas. En un momento de crisis como el actual, el conocimiento de la terminología financiera se hace casi imprescindible. El Instituto Inveralfa y otros cinco grandes profesionales del sector, presentan un libro de finanzas fácil de leer, que nos hará entender un poco mejor la realidad económica y financiera actual.



“El libro que te hubiera gustado leer sobre Bolsa y mercados financieros”, es una publicación en la cual el lector podrá encontrar los conceptos fundamentales del sector, huyendo de los excesivos tecnicismos que abundan a menudo en el lenguaje de los mercados de capitales, lo que hace de este libro una obra básica de consulta.





Según cuenta en el prólogo uno de los autores, este libro está dirigido a “personas que necesitan conocer cómo funcionan los mercados financieros, y en especial la Bolsa, desde un punto de vista diferente, práctico y en un lenguaje no especialmente complicado”.



La idea nace de la experiencia de uno de sus autores, que cuenta cómo, al iniciarse en el mundo de las finanzas, buscó un libro sencillo de entender que pudiera servirle de apoyo a la hora de consultar los términos financieros con los que se iba a encontrar posteriormente en su trabajo. “Mi búsqueda fue decepcionante”, concluye.



Con esta idea en la cabeza, reunió a un grupo de reputados profesionales del sector, para escribir este libro de apoyo. La colaboración del Instituto Inveralfa, una Escuela de Negocios que basa su actividad en formación eminentemente práctica, ha servido además para dar el enfoque real, cercano y actual que sus autores han buscado a la hora de confeccionar el libro.



Instituto Inveralfa somos una Escuela de Negocios especializada en Cursos de Bolsa, Mercados de Capitales y Cursos de Banca cuyo principal activo es su personal docente, ya que cuenta con profesionales que desarrollan su actividad en los Mercados Financieros trabajando para las principales entidades financieras, con amplia experiencia en formación. Su formación se basa en la práctica y en un contenido fundamentalmente adaptado a la actualidad.



El precio de la publicación es de 29,95€ y ya puedes obtener tu ejemplar. P.V.P.: 29,95€. (ISBN 978-84-9946-152-6. 314 páginas)

viernes, 4 de noviembre de 2011

El ICO solo ha concedido el 20% de su crédito directo a pymes y municipios

El ICO apenas ha concedido 1.136 millones de las dos líneas de crédito directo abiertas a pymes, autónomos y municipios, lo que supone solo un 20% de los fondos disponibles (5.900). Los empresarios achacan el fracaso a los elevados intereses y garantías exigidas para la concesión de créditos.


Las tensiones en el mercado interbancario y la posterior sequía de crédito obligó al Instituto de Crédito Oficial (ICO), pese a las reticencias del Ejecutivo, a ejercer de banco público y a ofrecer créditos directos a pymes y autónomos. Tradicionalmente, el ICO hace de intermediario en las operaciones comerciales de los bancos con sus clientes y lo único que recibe es una comisión por su gestión.

Ese esquema se rompió el pasado verano, cuando este organismo decidió abrir la línea ICO Directo, dirigida a financiar el circulante de pymes y autónomos. En un principio, el máximo que se podía solicitar eran 200.000 euros por operación, aunque posteriormente se amplió a 600.000 euros, gracias al acuerdo alcanzado con las sociedades de garantía recíproca (SGR) para las empresas con más de un año de antigüedad. Estas sociedades, normalmente ligadas a los Gobiernos autonómicos, se encargan de avalar la concesión de crédito.

El presidente del ICO, José María Ayala, consideró durante la presentación de la línea que esta podría sufragar en torno a 70.000 operaciones por un importe medio de 30.000 euros, lo que ofrecía una estimación de fondos por valor de 2.500 millones para ese ejercicio.

Nada más lejos de la realidad. En sus 16 meses de vida, se han cubierto 677 millones de euros, de los que 500 corresponden a la línea ICO Directo y 177 a la compartida con las SGR. Esa cifra apenas supone un 27% de los fondos puestos a disposición de las empresas, por lo que el Ejecutivo decidió la semana pasada prolongar otros dos años la vida de esta línea de financiación, a la espera de que se aceleren las peticiones de créditos.

Algo que parece poco probable ante el rechazo expresado por autónomos y pymes al diseño de esa línea. El colectivo de los trabajadores por cuenta propia ha sido uno de los que más se ha quejado sobre las excesivas garantías exigidas para optar a esos créditos. "Es incomprensible que en un momento en el que tres de cada cuatro autónomos tiene problemas de crédito y liquidez, el ICO deniegue el 80% de las peticiones de crédito", recalca Lorenzo Amor, presidente de la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA). En sus propuestas de cara a las elecciones del 20-N, esta asociación ha solicitado la creación de una línea específica para emprendedores de 12.000 euros de media que pueda ser asumida por la banca y que sea avalada por las sociedades de garantía recíproca.

Intereses demasiado elevados

No ha ido mucho mejor la vía creada para que los ayuntamientos salden la deuda con los proveedores, cuyo monto se eleva a 35.000 millones de euros, según estimaciones empresariales. El ICO abrió en agosto una línea dotada con 3.400 millones de euros para que los ayuntamientos comenzaran a devolver las deudas impagadas a las empresas. El municipio tiene que elegir las facturas más antiguas y está obligado a reintegrar el préstamo en un máximo de tres años. Entre julio y octubre solo se han concedido 459 millones, un 13,5% del total. Y queda menos de un mes para cerrar esa línea.

Los ayuntamientos justifican su escasa utilización por los altos intereses exigidos (un 6,5%, el triple del euríbor) y en el hecho de que si no devuelven el préstamo en tres años se les detrae las entregas a cuenta. Un caramelo envenenado en un momento en el que muchos consistorios tienen cerrada la capacidad para endeudarse a largo plazo.

El portavoz de la Plataforma Multisectorial contra la Morosidad, Antoni Cañete, rechaza esos argumentos y critica la falta de voluntad política para saldar la deuda con proveedores, lo que está asfixiando a muchas pequeñas y medianas empresas. "Si esa línea de crédito no se agota, los ayuntamientos estarán cometiendo una grave irresponsabilidad", subraya.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Ánalisis PESTe y FODA.

Analisis Peste y Foda
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